Texto del mensaje ¿Cómo nos afecta hoy la muerte y la resurrección de Jesús?

Hoy muchos cristianos en todo el mundo estamos recordando la Resurrección de Jesús, nos acordamos de su vida, de cómo ayudó a tanta gente pero también recordamos su sufrimiento en la Cruz.

Y cuando leemos los Evangelios nos emocionamos al leer las escenas en las que descubrimos que resucitó.

Vamos a leer algunos textos que hoy todavía nos impactan

En Mateo 28 algunas mujeres descubren que la piedra que tapaba la tumba donde estaba el cuerpo de Jesús había sido removida. Entonces un ángel del Señor las anima diciéndoles que Jesús había resucitado. Ellas creyeron al ángel, salieron alegres del sepulcro y de repente, cuando volvían para contarles estas cosas a los demás discípulos Jesús sale al encuentro diciendo:

“!!Salve! Y ellas, acercándose, abrazaron sus pies, y le adoraron. 10 Entonces Jesús les dijo: No temáis; id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea, y allí me verán.” Mateo 28:9-10

El evangelista Lucas nos relata que Jesús se aparece a dos discípulos de una manera muy curiosa, con otra apariencia hasta que partió el pan.

“31 Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; mas él se desapareció de su vista.
32 Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras? 33 Y levantándose en la misma hora, volvieron a Jerusalén, y hallaron a los once reunidos, y a los que estaban con ellos,34 que decían: Ha resucitado el Señor verdaderamente, y ha aparecido a Simón. 35 Entonces ellos contaban las cosas que les habían acontecido en el camino, y cómo le habían reconocido al partir el pan.” Lucas 24:31-35

Hay otro momento increíble en el que Jesús se presenta en medio de ellos y les dice:

“Paz a vosotros.” Así de repente. Y les anima y les enseña sus manos y sus pies para que ellos creyesen que era cierto, Jesús había resucitado. Hasta les dice “39 palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo.40 Y diciendo esto, les mostró las manos y los pies. 41 Y como todavía ellos, de gozo, no lo creían, y estaban maravillados, les dijo: ¿Tenéis aquí algo de comer? 42 Entonces le dieron parte de un pez asado, y un panal de miel. 43 Y él lo tomó, y comió delante de ellos. 44 Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos. 45 Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras; 46 y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; 47 y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. 48 Y vosotros sois testigos de estas cosas.” Lucas 24:36-48

Y hay más textos en los que podéis leer que Jesús resucitó. Podéis leer en Juan 21 cómo Jesús se aparece a 7 discípulos mientras están pescando y en Hechos 1:3 en el que leemos que “después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios.”

Todo esto es impresionante y nos emociona pensar en estas cosas porque comprendemos que nuestro Salvador no fue solo un hombre que dio una serie de lecciones de vida sino que cumplió lo que dijo. Él dijo que era necesario morir pero también que resucitaría al tercer día.

Y como anunció tenía que volver al Cielo para que el Espíritu Santo pudiera descender a sus discípulos para consolar y ayudarles cuando Jesús no estuviera.

Asi que todo se cumplió.

¿Y qué quiero decir con todo esto?¿Leemos estas cosas porque toca?

¿Por tradición? Porque si es solo porque ahora es el momento del año no es suficiente.

Hermanos, estas lecturas tienen que servirnos para preguntarnos
¿Cómo nos afectan las enseñanzas de Jesús, cómo nos afectan su muerte y resurrección?
¿Cómo nos afecta su ascensión y el derramamiento del Espíritu Santo?

En definitiva, ¿cómo nos influye lo que sucedió hace tanto tiempo en la manera en la que vivimos hoy?

En la Biblia vemos ejemplos de personas a las que Dios cambió completamente cuando comprenden que Jesús era Dios, que murió en la Cruz y resucitó de entre los muertos para ofrecer a todas las personas una oportunidad única para reconciliarse con Dios.

  • Dios cambió la vida de Pedro cuando fue perdonado por Jesús a pesar de haberlo traicionado y lo convirtió en una persona segura, que necesitaba hablar de Jesús en cualquier situación y a todas las personas.
  • Dios cambió la vida de Juan, el mismo Juan que era tan agresivo que quería asesinar a unos samaritanos haciendo que descendiera fuego sobre ellos fue luego el discípulo que tanto habló del amor de Dios.
  • Dios cambió profundamente la vida de Pablo, que todos sabéis que estaba obsesionado con matar cristianos hasta que Jesús mismo le habló en el camino a Damasco y cambió su vida hasta convertirlo en uno de los apóstoles más admirados por todos los cristianos.

Hoy nosotros estamos asombrados con los cambios en estas personas pero es que además en el caso de Pablo, no solo quiere que seamos asombrados sino que cambiemos, porque Dios lo cambió a él y merece que nos impliquemos hasta las últimas consecuencias.

En 2 Corintios 5 Pablo nos habla de que lo que percibimos con nuestros sentidos es temporal pero lo que Dios nos ha preparado es eterno. Nos habla de que es necesario que al morir todos tendremos que presentarnos del tribunal de Cristo. En este mismo capítulo el apóstol notamos el compromiso con Dios, con su responsabilidad y la realidad de que lo importante no es lo que los demás opinen de él sino lo que Dios opine de él.

Y llegando a los versículos 14 y 15 nos dice algo que nos compromete para que hoy tomemos decisiones.

“Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron;”

El apóstol nos está diciendo que a Pablo el amor de Cristo le mueve, le apremia y le compromete en su tarea para decir que si Jesús murió por todos, luego todos murieron.

Hermanos, Jesús murió en sustitución de todos porque ni uno solo de todos nosotros tiene el valor que tiene el sacrificio de Cristo en la Cruz. Toda la humanidad está manchada por el pecado original y merece la condenación. El único sacrificio perfecto es el de alguien limpio para ofrecernos la oportunidad de reconciliarnos con Dios.

Y si Cristo murió por todos, si murió en favor nuestro representando a la raza humana, nosotros también moríamos en esa Cruz.

Y hermanos si murió por todos nosotros, si nosotros también estábamos allí representados, hoy todos los que le reconocemos como Salvador morimos a nuestra relación con el pecado y no podemos seguir como si nada hubiera pasado.

“15 y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.”

Hermanos, el efecto de la muerte y resurrección de Jesús no dura un solo día, cambia lo más profundo de cada persona.

Hoy nosotros creemos que Jesús fue el sacrificio perfecto por nuestros pecados, porque sólo el sacrificio de alguien sin pecado podía limpiar nuestros pecados. Por eso confiamos en Jesús y predicamos que hoy todo aquel que se rinde ante Dios y confía en Jesucristo como Salvador tiene vida eterna.

¿Pero cuanto nos afecta en nuestra vida cotidiana saber que nuestro Salvador resucitó y sigue vivo junto al Padre actuando como nuestro abogado?

Desde ahora pertenecemos a Cristo y por lo tanto ya no podemos vivir para nosotros mismos.

Hay quien piensa que los cristianos podemos vivir dos vidas.
Como si fueran dos compartimentos, uno material y otro espiritual.
Pero eso no está en la Biblia.

No hay algo como una separación entre el día a día de nuestros estudios, nuestro trabajo, y familia y nuestra relación con Dios. Él nos ha dado una nueva identidad que llevamos a cada cosa que pensamos, decimos y hacemos cada día

Corremos el riesgo de ver la vida actual, lo material como la única vida que existe.
Y no es así, porque podemos defraudarnos a la mínima que llegan los problemas.

Pero La Resurrección de Jesús nos muestra que lo que vemos es pasajero y la vida que nos ofrece el Señor es la eterna, la que vamos a disfrutar para siempre y la que nuestros familiares y amigos necesitan conocer.

El “ya no vivan para sí” que leemos en este versículo es algo tan sencillo que no queremos comprenderlo. Pero eso es exactamente lo que dice el apóstol. Cuando comprendo que Jesús murió y resucitó por mi debe haber cambios notables. Como pertenezco a otra persona, mi preocupación debe ser agradarle.

Él ocupó el lugar por todos para que hoy entendamos que creer es vivir para otro en todos los niveles de nuestra vida.

Por amor Él nos ha limpiado nuestros pecados y ahora espera que además de disfrutar de una nueva posición en Cristo, seamos coherentes y cambiemos en agradecimiento a su sacrificio y resurrección.

Que Dios nos ayude a recordar la muerte de Jesús y su resurrección y el valor que tiene su sufrimiento para nuestra Salvación. Para que Él dirija todo lo que pensamos, hablamos y hacemos en todos los aspectos de nuestra vida.

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