Habríamos preferido no tener que escribir estas palabras porque nos cuesta comprender la muerte de personas jóvenes, responsables y con buen corazón. Pero estamos viviendo esta triste realidad.

Nuestro hermano Paco Galvez Parreño ha pasado a la presencia del Señor en la madrugada del 17 de marzo de 2026, con solo 41 años.

paco galvez parreño

Somos humanos, nos duele el sufrimiento de la familia, de los amigos, y solo podemos pedirle a Dios que consuele a todas las personas que le queríamos: Amado Señor, dales fuerzas especialmente a sus padres, a su hermana, cuñado, sobrinos y al resto de la familia que han estado ahí siempre.

Paco confió en Jesús como Salvador y recientemente estaba más cerca, hablaba más de Él y con Él. Estaba convencido de que las cosas tenían un motivo, aunque tal vez no esperábamos este desenlace.

Hoy el único que nos da esperanza es Jesús y sus palabras: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente.” Evangelio de San Juan‬ ‭11‬:‭25‬-‭26‬

La despedida de Paco Gálvez fue el miércoles 18 de marzo a las 11 de la mañana en el tanatorio de Atocha y desde aquí agradecemos las numerosas muestras de cariño y ánimo a la familia Gálvez Parreño.

En la despedida participaron Jose Luis López predicando el Evangelio, Noa López (sobrina de Paco) que compartió unas preciosas palabras sobre su tío, una amiga de Paco, miembro del colegio de abogados de Jaén que tuvo unas palabras de cariño y un servidor Abraham Sampedro.

Durante la despedida leímos estas palabras escritas por Antonio Josué López (cuñado de Paco):

«Paco era un muchacho fuerte y valiente.

En su juventud era travieso, como cuando llegó a casa con la mano quemada porque le había explotado un petardo jugando con sus amigos. Pero a todo le quitaba hierro y le ponía su toque de humor.

Su hermana siempre fue su guardadora y cómplice, y en esta ocasión le ayudó para que su madre no le echara la bronca, aunque al final lo pillaron.

Ejerció la abogacía, profesión que amaba, de forma entusiasta, buscando hacer el bien a todos, lo que le llevó a tener muchos compañeros que lo apreciaban.»

Un paréntesis antes de seguir con la lectura que leímos juntos, como muestra de lo que hacía Paco. «Un amigo mío me envió un mensaje diciendo: Abraham que me han dicho que se ha muerto Paco, el que estuvo con Antonio Josué de abogado. No he oído nada ni visto nada, ¿Tu sabes algo o es un bulo? Es un amigo mío que siempre se ha portado muy bien, cuando he tenido problemas él siempre me ha ayudado y me ha apoyado un montón.»

Ojalá hubiera habido una confusión y no tuviéramos que estar aquí. Estoy seguro de que Paco os ayudó a muchos de los que estáis aquí.

Luego seguimos leyendo juntos el resto de las palabras que escribió Antonio Josué López «En esta última etapa, en la que estaba pendiente de una operación, aprendió a disfrutar de lo que realmente importa: sus amigos y su familia, de los que siempre estaba pendiente para que no nos faltara de nada. Sentía pasión por sus sobrinos, su hermana, su cuñado y sus padres. Últimamente tuvo una pérdida de visión en un ojo y, con su humor, dentro de lo malo decía que tenía “ojo de halcón”.

Estuvo tranquilo los últimos meses y, espiritualmente, también decía que todo lo que le estaba pasando era por algo o para algo. Además, mejoró su relación con su Señor.

Paco se ha ido sin dar ruido, como él era, pendiente de que todos estemos bien.
Te echamos de menos.

Quiero terminar agradecido por unas palabras que me dijo Vicente, padre de Paco el dia de la muerte de su hijo en el tanatorio. Me dijo: «El consuelo que tenemos es que está con el Señor»

Porque Paco sabía que al creer en Jesús no moriría eternamente, creía que nada puede separarnos del amor de Dios, tenía esperanza, Jesús era su esperanza

Y es la canción que cantamos en aquel momento, titulada «Mi roca» en la que se habla de que nuestra esperanza está en Jesús

Seguidamente Jose Luis López predicó el Evangelio reflexionando sobre la brevedad de la vida y la promesa de Jesús, que es «la resurrección y la vida y el que va a Jesús no morirá eternamente».

Al terminar el acto de despedida nos dirigimos al Cementerio Municipal San Cristobal de Bailén y se realizó el acto de sepultura.

Ayuda a la familia Gálvez Parreño Señor, dales fuerzas para seguir adelante y ayúdanos a los que estamos a su alrededor a demostrar tu amor con los que sufren, calma el dolor y el llanto de todos los que le queremos y aumenta nuestra esperanza al recordar que tú cuidas de Paco y su corazón está lleno de alegría porque está contigo donde “ya no hay muerte, ni más llanto, ni clamor, ni dolor”

Puedes contactar con nosotros en los teléfonos 610 651 646 o 676 086 245 o dejar tu comentario aquí o hablar en Facebook / Instagram / Twitter

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