ACONTECIMIENTO HISTÓRICO Quiero empezar definiendo algunos conceptos: ¨ Tiempo: magnitud con la que se mide un determinado fenómeno o suceso. ¨ Historia: conjunto de reglas o disciplina que estudia los hechos y acontecimientos relativos al pasado de la humanidad. ¨ Historiador: persona que se dedica al estudio de la historia. Con estas tres definiciones como base, tiempo, historia e historiador, quiero tener unas palabras en esta página digital. Vemos como el tiempo pasa realmente rápido y las cosas que se han dicho sobre la batalla de Bailén. Ya podemos hablar en pasado respecto a esa magnitud con la que se mide un determinado fenómeno o suceso. El historiador, el cual se dedica al estudio de la historia, tiene unos días de reflexión de cómo describir a través de las palabras esos acontecimientos pasados, de la fiesta que fue el Segundo Centenario de la Batalla de Bailén. Supongo que hará un comentario de las personas importantes que estuvieron presentes, de la gran celebración que tuvo el ejército para este gran acontecimiento, etc. Y así irán transcurriendo todos esos momentos de la fiesta a través de la escritura. Nosotros no lo veremos, pero vendrá un Tercer Centenario y unos años antes se empezará a programar este gran acontecimiento. Se recurrirá al archivo del Ayuntamiento para tener información sobre el anterior Centenario, porque el historiador con su disciplina habrá sabido plasmar en el papel lo ocurrido, y ellos, los que vivan en el año 2108, leerán con toda confianza lo sucedido. El trabajo del historiador es muy importante. No sólo escribe el pasado, sino que mira al futuro sabedor de que su escrito será de gran valor para las generaciones siguientes. Ellos leerán y se fascinarán de la historia pasada. Hombres y mujeres que dejaron huella y el historiador ha sido testigo de ello. Con su disciplina y responsabilidad sabrá plasmar este acontecimiento, y lo lanzará al futuro esperanzado, para que las siguientes generaciones puedan revivir nuestra historia presente. Así ha sido en el Segundo Centenario y así será en todos los acontecimientos importantes o sencillos de la vida. Es también a través de estos conocimientos, ideas y tradiciones o costumbres, como se nos caracteriza como pueblo y también como época. En una palabra, se llama “cultura”. Entonces, cuando estudiamos un archivo del Ayuntamiento o un gran libro de historia, vamos a él con confianza, sabedores de que estas personas han sabido, con su disciplina y responsabilidad, llevarnos a momentos pasados, y los personajes históricos han tenido la oportunidad de revivir su vida cuando lo hemos leído y hemos hablado de ellos. A modo de ejemplo, tengo una biografía de Sócrates, donde el historiador nos va dando detalles de su nacimiento, su filosofía, costumbres de su tiempo, personajes contemporáneos. Quedo fascinado de la importancia de la historia. Un biografía de un personaje, de hace 2500 años entre mis manos, gracias a un historiador. Podríamos seguir hablando de más acontecimientos famosos de España, como son el paso de los Celtas por España, de los Romanos, los Visigodos, la guerra Civil española etc. Por eso es muy importante que tengamos la buena costumbre de leer nuestra historia, ya que aprenderemos mucho, porque como nosotros, también estuvieron vivos. Hay una situación en la cual me causa extrañeza, por la contradicción que genera. Me explico: hay confianza en la historia pero incredulidad cuando se refiere al cristianismo. Hablaremos de un historiador que se preocupó en directo, de escribir todos los hechos de una persona que causó un impacto tremendo en las personas que vivieron en su tiempo. Este historiador recopiló información, investigó los escritos, habló y escribió de este personaje sobre un papel, al igual que se ha hecho con el Segundo Centenario de la Batalla de Bailén. Es importante hablar de este personaje 2000 años después, porque nadie puede quedarse indiferente ante sus palabras. Sus escritos están traducidos en más idiomas que ningún otro libro, hay más manuscritos en los museos que de cualquier libro antiguo. Sus palabras han cambiado vidas y sus discursos siguen haciendo mella en los corazones. Pero ya hablaremos de Él más adelante, la próxima semana.Manuel Sampedro Frutos
