Nuestro hermano Manuel Sampedro Frutos nos manda esta reflexión:
“Me he hecho mayor, tanto trabajar, tanto sufrir y luego al final para nada”.
Es un comentario que escuché de una persona mayor que estaba triste por su situación. Los años han pasado lentamente y sin darme cuenta me he hecho mayor, trabajé hasta quedar exhausto, dediqué toda mi vida a mi familia, a mis hijos, pero siento un vacío en mi interior que no me deja vivir.
Me acordé de una opinión de un escritor famoso:
“La diferencia entre el materialista y el hombre espiritual es la desilusión”.
El hombre materialista va satisfaciendo sus necesidades a través de lo que ve, su vida la va pasando sobre la base materialista de las cosas, Su vida va transcurriendo año tras año haciendo planes de futuro, planes de futuro que nunca alcanza porque vuelan muy alto. Pero he aquí que llega la edad madura donde sin darse cuenta, se encuentra. Sólo sabe decir como el predicador “Vanidad De Vanidades, Todo Es Vanidad”.
Pero el hombre espiritual es diferente, tiene otras prioridades, otra esperanza. Una esperanza que no es de la tierra sino del cielo, es decir, de Jesucristo. ¡Fijaos, lo que le dice a una mujer samaritana!: “Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed, mas el que bebiere del agua que yo le daré no tendrá sed jamás, será para él una fuente que salte para vida eterna” (Juan 4:14).
Bebed de su fuente, sus palabras son para nosotros un gozo. Nos satisfacen porque son palabras de futuro, de un Dios de amor, de un Dios fiel, de un Dios que cumple lo que promete. Él nos ha perdonado en Cristo Jesus y nos prometido una cosa: Estar con Él en el cielo, en sus moradas celestiales.
¿Hay más ilusión que estar con él eternamente y para siempre en el cielo?
Nadie puede poner el listón más alto.

Manuel Sampedro Frutos

Un comentario de “Al final

  1. Relatos dice:

    De acuerdo; el hombre que basa su mundo o se fija una meta a nivel espiritual, vive más intensa y sosegadamente. Ve la vida con mayor claridad.

    Interesante post.

    Saludos,
    Mariana

    Gracias.

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